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Palabras como “burpee”, “WOD” o “box” te llevan picando la curiosidad desde hace un tiempo, demasiado. Esto significa que estás preparado para lanzarte a tu primer entrenamiento.

Es posible.

Después de todo, cada vez que se prueba algo nuevo, puede haber sentimientos encontrados. Uno de los ejemplos más claros donde la ansiedad se mezcla con la curiosidad es cuando pruebas una nueva forma de fitness. Los “¿y si…?” salen a montones: “¿Y si no se me da bien?” “¿Y si no soy lo suficientemente fuerte?” “¿Y si no soy capaz de mantener el ritmo?”

Pues, ¿sabes qué? Hacerse estas preguntas es totalmente normal.

Si Michele Letendre, entrenadora de los seminarios para coaches de CrossFit, que ha participado seis veces en los Reebok CrossFit Games, pudiera darles a todos los novatos un consejo, este sería el siguiente: “Lo mejor es que lo intentes”.

Lo mejor es que lo intentes.

Pero, por si aún necesitas más consejos para atreverte con tu primer WOD de CrossFit, Michele quiere compartir 10 recomendaciones que le encantaría que todo futuro crossfitter supiera antes de escuchar su primer “3, 2, 1… GO”.

  1. Acércate primero

Antes de empezar a dar rienda suelta a tu potencial, date un paseo por los boxes que tengas cerca. “No hay nada más real que la primera impresión que te llevas de un box”, afirma Michele. “Lo mejor es que te pases por el box en el que tengas pensado entrenar y que observes a los que están entrenando. Cuando entres, fíjate en si te sientes cómodo, si te dan la bienvenida, o si sientes que estás estorbando”. Utiliza esta oportunidad para analizar el entorno, hacer preguntas y solucionar tus dudas.

En el mundo hay más de 13 000 boxes de CrossFit, así que, si crees que el ambiente allí no va contigo, no dejes que eso te eche para atrás a la hora de probar este deporte; lo más seguro es que haya otro gimnasio cerca con un rollo que vaya más contigo.

  1. Olvídate de la equipación demasiado holgada

“Yo siempre recomiendo llevar una equipación cómoda, pero que no sea demasiado holgada para que el entrenador pueda corregirte tus movimientos”, aconseja. Michele también hace énfasis en la importancia de llevar una equipación que se mueva contigo, porque eso es lo vas a hacer, moverte un montón. Las camisetas y pantalones anchos cubren todo el cuerpo de forma que resulta más difícil identificar posiciones que estés realizando erróneamente.

  1. No todas las zapatillas son iguales

Cuando hablamos del calzado, parece que la opción obvia es llevar zapatillas a una clase de CrossFit.

Pero no es tan obvio. De hecho, lo más recomendable es que te pongas unas zapatillas de entrenamiento, no unas para correr. Muchos principiantes no son conscientes de la importancia de llevar las zapatillas adecuadas, pero tras entrenar con unas de específicas de entrenamiento, notarán la diferencia.

Míralo así: si te estuvieras preparando para una maratón, te comprarías unas zapatillas de running, ¿verdad? Pues con el CrossFit es lo mismo; si quieres sacarle todo el partido al WOD, lo mejor son unas zapatillas de entrenamiento. Michele hace hincapié en que las zapatillas de training, como la Nano 7 Weave, están diseñadas específicamente para ayudarte a realizar box jumps, sentadillas, zancadas y levantamientos.

  1. Recarga tus pilas pero con cuidado

“Algunas personas son capaces de comer 10 minutos antes del entrenamiento y otras no. “Si no estás seguro de cómo reaccionará tu cuerpo, comienza probando una clase a media mañana tras un desayuno ligero”, aconseja Michele. “Un poco de proteínas, un poco de carbohidratos. Nada del otro mundo, simplemente una comida pequeña”.

Conforme vayas aumentando el número de sesiones a la semana, irás descubriendo los alimentos que hacen que te sientas mejor durante los entrenamientos.

  1. La importancia de los movimientos básicos

Lo interesante del CrossFit es que, gracias a que los movimientos de cada entrenamiento se ajustan a tu nivel, tanto los novatos como los veteranos pueden participar en la misma clase y alcanzar los objetivos apropiados para cada uno de ellos. Ahí es donde entran los movimientos básicos.

“En cada una de las sesiones, volvemos a lo esencial de una manera u otra”. Michele dice que todos los entrenadores tienen un plan para ayudar a los nuevos a progresar y familiarizarse con los movimientos nuevos, mientras que los atletas más avanzados reciben consejos más específicos para pulir los resultados.

Lo mejor que tiene esto es que, como repasar la mecánica de los movimientos forma parte de la clase, no te sentirás apartado por ser principiante

  1. La variedad es lo que marca la diferencia en el CrossFit

“Lo que diferencia al CrossFit de cualquier otro tipo de fitness es que siempre hay una puerta abierta para experimentar nuevas cosas”, dice Michele. “Hay mucha influencia de deportes como el levantamiento olímpico y gimnasia rítmica, lo que llama la atención a mucha gente que quiere variedad en sus rutinas de fitness”. ¡Adiós a aburrirse!

  1. El estatus de novato dura bastante

Como decíamos en el anterior punto, uno de los pilares sobre los que se apoya el CrossFit es que incluye movimientos que “varían constantemente”. Esto significa que un día puedes estar haciendo levantamiento de peso o balanceo de kettlebell, pero al siguiente te dedicarás a lanzar el balón medicinal o a correr. Es lógico pensar, pues, que cada día que pises el box te encontrarás haciendo algo que no habías hecho nunca.

“Las primeras semanas todo será nuevo, y seguirá siendo así durante bastante tiempo”, asegura Michele. “Esta es la gran diferencia entre CrossFit y otros tipos de entrenamientos”.

  1. Rodeado de gente que te apoya

Aunque en principio el CrossFit no es un deporte de equipos, el compañerismo y camaradería es esencial. Los crossfitters que hayan finalizado el WOD se quedarán hasta que todo el mundo lo haya terminado (incluso si eso supone quedarse allí 15 o 20 minutos después de que la primera persona que haya terminado grite “tiempo” para parar su propio cronómetro). Si terminas antes que otros, te quedarás motivando a todos los que aún estén realizando el WOD para que terminen de la mejor forma posible. Verás que todo el mundo anima y choca los cinco.

  1. Aliméntate tras el entrenamiento

“Recuperar fuerzas comiendo es un buen plan tras un entrenamiento intenso”, explica Michele.

“Si te has tomado algo ligero antes de hacer el WOD, es muy probable que quieras tomarte algo con más sustancia después de él. Lo que es cierto es que te ayudará en el proceso de recuperación”.

Proteínas magras, grasas saludables y carbohidratos restauradores de glucógeno es lo que se recomienda para comidas posentrenamiento. Esto no quiere decir que los diferentes tipos de WOD mermen diferentes sustancias de tu cuerpo. Después de entrenar, puedes pedirle a tu coach consejos alimenticios específicos para el tipo de entrenamiento que hayáis realizado.

Y recuerda: no pares de hidratarte durante el entrenamiento. Bebe continuamente líquidos el resto del día para mantener tu organismo bien hidratado para una buena recuperación de cara a la sesión del día siguiente.

  1. ¿Dolorido? No pares de moverte

“Mi consejo hacia la gente que está muy dolorida es realizar alguna actividad en la que mantengan la sangre en circulación. Muchos de los nuevos miembros se quejan del dolor excesivo. No están acostumbrados, por eso les recomiendo que se den un largo paseo y que vuelvan al gimnasio para una sesión de remo de 30 minutos, o que vayan a correr 5k entre sesiones para no detener bruscamente el movimiento y que la sangre siga fluyendo”, concluye Michele.

¿Es la primera vez que te atreves con un entrenamiento de CrossFit? Mándanos un tuit @Reebok y comparte tu experiencia con nosotros.

 

By: Reebok